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MORROCOY | LA EXPERIENCIA DE VIVIR EL MAR


Si de vivir una experiencia acuática se trata, el Parque Nacional Morrocoy es uno de los destinos ideales para ello en territorio venezolano. Una gran alberca natural creada entre costas, arrecifes, islas y cayos es el espacio natural que turistas y locales disfrutan preservando su pureza y conviviendo con todas las especies de flora y fauna que ahí se reproducen.

El Parque Nacional Morrocoy está ubicado al occidente de la capital de Venezuela, a tres horas de Caracas por vía terrestre, entre las poblaciones de Tucacas y Chichriviche en el Estado Falcón. Sólo mediante dichos poblados puede accederse a las 32.090 hectáreas que posee esta reserva natural, bien sea en una lancha privada o contratando los servicios de un “peñero”, embarcación de tamaño pequeño que funciona como transporte público. Una vez que la tierra firme se ha dejado atrás comienza la aventura, atravesando bosques de manglar para encontrarse de pronto en medio de un conjunto de islas de diferentes tamaños, cercanas entre sí que ofrecen distintos atractivos bajo una misma característica: Las aguas más calmas, cálidas y transparentes que puede un visitante imaginar. Esto gracias a los arrecifes que le rodean y a los bancos de arena que producen enormes extensiones acuáticas de baja profundidad donde toda la familia puede disfrutar del mar en su manifestación más apacible, mientras convive con las diversas criaturas marinas y aves tropicales que viven en el. Garzas, gaviotas, pelícanos y flamencos son algunas de las especies que pueden observarse diariamente surcando por el cielo azul de Morrocoy.

De todas las islas de este complejo, las más grandes y mejor dotadas con infraestructura para el turismo son Cayo Sombrero, Playuela y Punta Brava. En ellas podrá encontrar establecimientos de comida así como alquiler de toldos y sillas. Sin embargo, a medida que las facilidades van escaseando en cayos más pequeños, mayores atractivos y rarezas pueden disfrutarse. Un buen ejemplo de ello es Cayo Pelón, conocida por este nombre debido a que en su superficie no hay nada más que arena y su tamaño es tan reducido que puede observarse en toda su extensión desde donde quiera que se ubique. Cayo Sombrero es una de las más vírgenes debido a que su acceso está parcialmente restringido por ser un criadero para tortugas de mar. Los amantes del snorkeling quedarán prendados con Cayo Muerto, Playa Azul y Playa Mero, donde las bajas profundidades y escenarios submarinos se conjugan para ofrecer una experiencia inigualable. El alquiler de equipos para esta práctica puede hacerse en Cayo Sombrero y Cayo Muerto. Otro sitio que resalta entre los atractivos del Parque es Los Juanes, un espacio marino de muy poca profundidad en donde las lanchas suelen anclarse para que los tripulantes disfruten de la experiencia de nadan en el medio del mar sin el riesgo de corrientes o grandes profundidades. Es un lugar ideal para que los pequeños de la casa se relacionen con el océano.

Evidentemente un solo día no basta para conocer este parque. Aquellos que disfrutan del turismo rústico pueden pernoctar en algunos cayos mediante un permiso previamente gestionado con las autoridades locales, sin embargo las poblaciones de Tucacas y Chichiriviche ofrecen amplias posibilidades de alojamiento que resultan idóneas para recargar energías luego de un exhaustivo día de visita al Parque. Existen varios hoteles de tipo Resort en los que se ofrece gran cantidad de actividades recreativas así como la asistencia en el traslado y práctica de deportes acuáticos dentro de los cayos,
pero también se hallan opciones de alojamiento menos imponentes y más afines a las prácticas ecoturísticas en las que podrá alojarse en cabañas cercanas al mar, visitar los manglares y conocer de cerca de las especies de flora y fauna de la zona. Cualquier de estas opciones vendrá acompañada del folclor regional, en el que destaca la elaboración de ornamentos en barro y madera, las cestería o manufactura de cestas en bejuco y enea y la tradición textil en hamacas y cobijas coloridas. La gastronomía local está representada por la arepa pelada (variación de la arepa tradicional venezolana) y el queso de cabra, así como el tarkarí de chivo, platillo típico de la región. Si además se visita la zona en Semana Santa podrá apreciarse la Bendición del mar, ritual religioso de los pescadores con importante valor cultural para toda la nación, al igual que el paseo de la Virgen del Valle en el mes de septiembre o los carnavales turísticos con un desfile de máscaras y diversas celebraciones a lo largo de toda su duración.

Sin duda el Parque Nacional Morrocoy es una opción mágica y natural para conectarse con el ecosistema, disfrutándolo y respetándolo mientras se descansa de lo cotidiano y se vive una experiencia cuyo principal protagonista es el mar...


Publicado en la revista BX Mundo
Texto: Valentina Martínez
Fotos: Marcel del Castillo

1 comentario:

  1. tengo lindos recuerdos de ese pais tan bello y encantador , de mujeres bellas como el corazon de cada venezolano, que me dio su amistad sincera.


    america latina es una , algun dia seremos una sola frontera, desde republica dominicana mi saludos, en nombre de mio y de todo mi pais,
    y mi pagina en la web,despierta nagua.

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